En el hospital


20140428-153428.jpg Mientras le escucho, escribo por puro placer. O más bien por desahogo, que es lo mismo, al menos para mi. Me dice:

“Estás todo el día pegado al móvil”

Pero en realidad, le escucho. Le escucho todo el rato. Y cada vez que se mueve le pregunto:

“-¿que haces? -naaa. Divertirme.” (Y se ríe)

Está dando pasitos cortos junto a la cama. Ha leído todos los letreros, todos los botes. Se sabe el contenido de todos los frascos, tubos, bolsas y medicinas. Sabe para qué es cada aparato. Sabe lo que se ve desde cada ventana de la planta 5. Lo pregunta todo, como los niños. Ahora está contando cuantos pasos tiene la habitación de ancho. Su cabeza, acostumbrada al Ulises de Joyce y otras lindezas, no para. Cuando era pequeño, encontré entre las páginas de este libro una lista con todos los personajes unidos con flechas que los relacionaban. Exprime los libros. Lo exprime todo. El primer día, cuando no sabía si tenía daños cerebrales por lo que había pasado, repasamos juntos la alineación de barcos de la batalla de Trafalgar. Y la recordaba, con número de cañones incluidos.

“-El Santísima, el Bucentaure, el Victory, el neptuno…”

Sigue (seguimos) dentro de esta habitación azul y blanca. Huele a alcohol y a claveles que trajo mi madre que es muy huertana y muy poeta. Han pasado 7 dias casi desde que María me despertó de madrugada y me dijo “Cariño, tu padre ha tenido un ictus”. No se puede sentir mas claustrofobia, desamparo y rabia que en ese momento. Es como si fuera un rayo lo que te despierta. El ser que te dio la vida casi se muere. Es abrir la puerta y que entre la tempestad rompiéndolo todo. Al final no ha sido un ictus, como nos dijeron en la ambulancia al principio, pero todavía no sabemos lo que ha sido. Y esa incertidumbre nos consume un poco cada hora que pasa. Él, tan fuerte, tan “mi padre”, esta en el hospital por primera vez en su vida, tras 70 primaveras de deporte, vida sana y “no me pongas salsa Maricarmen.” Ironías de esta puta vida.

“- ¿Que miras? -El aire. Hoy está despejado fuera.”

Siempre está mirando fuera. Como si esto fuera una cárcel con mejor comida y cama. Pero el quiere salir: hacer volar su imaginación subiendo una dura montaña. Explorar, descubrir. Los aventureros no están hechos para este pequeño cubículo. En su alma está Colón, Ed Hillary y -yo creo- el que descubrió el fuego. Me dice: “Ahora me voy a dar otra vuelta por aquí.” Y se queda tan ancho. Se sabe ya todas las plantas del hospital. De la cero a la siete. Lo va leyendo todo -carteles, letreros, señales, todo- mientras me lo llevo a andar todos los días. Su mayor triunfo: las ventanas de la septima planta. Es como el pico de aquí. Siempre hacia arriba. A buscar las mejores vistas.

“-Eso es Carrascoy, aquello La pila, eso la panocha, allí Sierra Espuña, aquello es Abanilla, lo de allá, Los Almeces… Recuerdo subir sin agua ni ná”

Se las sabe todas: altitud, dificultad, inicio del sendero, el bar que hay abajo, si subió en verano o en invierno, si vio nieve o una poza de agua. Detalles de montañero. Es una enciclopedia que se resiste a estar guardada en este lugar. Su mirada busca el horizonte siempre. Es como esos perros lobos que corren más y parecen más felices cuando los sueltas en espacios abiertos. Si tenéis perro, lo entenderéis.

“-Si esta noche subo a la Pila y te hago señales con una luz… ¿me veras? (Calcula) -Depende de la luz y de donde te pongas. “

20140428-155556.jpg Ronronea el aire acondicionado. Hemos comprado un pequeño ventilador porque no funciona bien. La silla chirría. Estoy sentado junto a su cama de hospital. Bueno, junto a la silla. No le da la gana usar la cama. Se resiste a tumbarse. Creo que es un acto de rebeldía contra la enfermedad. Contra la vejez y el deterioro. No quiere ser un viejo enfermo, pero no por insensatez, sino porque no lo es.

“-¿por qué no te tumbas? -No me gusta la cama. A cada uno le gusta una cosa. Y a mi no me gusta, ni aquí ni en mi casa.”

Los dos primeros días no pudo mover los brazos. Y antes de ayer me confesó que pensaba que iba a quedarse inmóvil para siempre. Y yo, me quedé en silencio, y después dije algo. No recuerdo qué. Alguna tontería para hacerle sonreír.

“-Si te quedas inmovil te puedo dar collejas y no te vas a poder defender. Asi que cuidao.” (Se ríe)

Y mientras lo decía pensé -ya sabéis como son a veces los hijos- lo que en realidad quería decirle. Y pensé escribirlo para que algún día lo lea: No te preocupes Viejo Lobo. Todavía subirás montañas. Todavía te quedan horizontes que otear y paredes que escalar. Surcarás de nuevo el mar y tendrás tiempo de repasar tu biblioteca entera. De esta sales. En casa, cuando leas esto, dirás (o quizás solo pensarás, porque somos iguales) “Qué jodio eres capullo, hijo mío, que bonito esto que me has escrito” Y es que, aparte de erudito y aventurero, siempre ha sido muy palabrotero. 20140428-170441.jpg

La “epilady” a lo largo de la historia


A @mariasglo le ha parecido interesante este párrafo de ‘La asamblea de las Mujeres’ de Aristófanes.

1

Le ha llamado la atención lo de “tengo los sobacos más espesos que un matorral” y lo de “ponerme toda peluda y que no pareciera ya nada a una mujer“.

A continuación, teniendo en cuenta que este texto es del 392 AC, me ha preguntado: ¿Desde cuándo nos depilamos las mujeres?

Vamos con ello.

Antes, BOLA EXTRA SOCIOLÓGICA: Previo a empezar la búsqueda, he estado leyendo sobre el estudio de Breanne Fahs, una profesora de ‘Estudios de Mujer y Género’ en la Universidad de Arizona. Su propuesta pretendía describir el rechazo social a las mujeres que no se depilan y la presión a la que se ven sometidas para hacerlo.

(Aquí está el estudio completo por si interesa a alguien, aunque está en ingles) 

Imagen de una periodista británica que también estuvo sin depilarse durante 18 semanas para ver la reacción de sus amigos y familiares.

En el estudio de la profesora Fahs, le propuso a sus alumnas que “dejaran de depilarse durante 10 semanas y entregaran un trabajo explicando su experiencia”.

Estas fueron sus conclusiones:

  • Las mujeres sufrieron una enorme “presión social y familiar”.
  • Casi todas tuvieron que escuchar “comentarios despectivos” incluso de personas que no las conocían.
  • Las propias madres se convirtieron en “los principales elementos de presión”.
  • A muchas de ellas les preguntaron si eran  lesbianas en varias ocasiones.
  • Se les señaló -por parte, sobre todo, de familiares- que “si seguían sin depilarse no iban a encontrar nunca un hombre como pareja”.
  • Todas fueron preguntadas sobre la actitud de sus novios o maridos en torno al asunto.

Yo -lo siento mucho, porque sé que duele, chicas- también formo parte de este mundo. No consigo sustraerme a las convenciones sociales actuales y también estoy a favor de la depilación femenina por pura cuestión estética. ¡Qué queréis que os diga!

OJO: no estoy de acuerdo con eso de que una mujer que no se depila “no encontrará marido” o “es lesbiana”. Eso me parece, literalmente, una salvajada.

Vello libre

El caso es que lo de dar rienda suelta a la naturaleza se ha puesto de moda últimamente. Os pongo varios ejemplos:

Esta preciosa señorita se llama Mo’Nique y ganó el premio a la mejor actriz de reparto en los Globos de Oro de 2010 por su papel en “Precious”.

La artista no dudó en levantarse un poco su vestido ante los fotógrafos en la alfombra roja de la gala para que vieran sus piernas sin depilar. La intérprete demostró su sentido del humor partíendose de risa ante las caras de los fotógrafos.

La conocidísima Julia Roberts también se ha apuntado a lo de enseñar la pelambrera del sobaco: Así iba en el estreno de  “Nothing Hill” en 1999. ¿Cómo lo veis?

En fin… ya he puesto (creo) suficientes ejemplos del asunto. Igual que anteriormente he dicho que no me gusta, diré ahora que las mujeres tienen TODO el derecho a hacer lo que quieran con su cuerpo.

Estaría bueno.

Entonces… ¿Desde cuándo?

Después de este larguísimo preámbulo (que pesaico me pongo a veces)  vamos a tratar de resolver la pregunta del inicio:

  • ¿Desde cuando se depilan las mujeres?
  • Si se depilaban ya en la Antigua Grecia ¿por qué dejaron de hacerlo?
  • ¿Cuál es el origen de la depilación?

Todos los indicios apuntan al texto que descubrió María. En Grecia las mujeres se depilaban y, así, a priori, no se me ocurre algún otro pueblo más antiguo que lo hiciese… ¿o sí?

Lo cierto es que hace 20.000 a.C. en distintos puntos de Asia y Africa, los hombres ya se afeitaban la cara. Lo dejan claro las imágenes que dejaron en las cuevas en las que se ve a hombres del mismo tamaño con y sin barba, o con distintos peinados.

En algunas “tumbas” de aquella época, se encontraron piedras de pedernal muy afiladas y navajas de cobre y hierro que se presuponen ‘objetos de afeitado’.

Sin embargo, parece poco probable que las mujeres también las usaran. O al menos está sin demostrar. Lo que sí es seguro es que usaron estas herramientas de aquí abajo.

En esta imagen podemos ver una navaja de afeitar, un peine y unas pinzas de depilación. También una aguja para sujetar la peluca. Todos estos objetos tienen más de 30 siglos.  Y son egipcios. ¡Sorpresa!

Según he leído, en el año 1.500 a.C. las mujeres egipcias (y también los  hombres) se depilaban. Lo cuenta el famoso papiro de Ebers. Éste de la foto.

BOLA EXTRA EGIPTÓLOGA: Se trata de un documento egipcio descubierto entre los restos de una momia en la tumba de Assasif, en Luxor, por Edwin Smith en 1862. En él se puede comprobar que la “farmacia” egipcia de la época recurría a más de 700 sustancias, extraídas en su mayor parte del reino vegetal: azafrán, mirra, aloes, hojas de ricino, loto azul, extracto de lirio, jugo de amapola, resina, incienso, cáñamo…

Según cuentan los que han estudiado éste y otros documentos, los egipcios pensaban que la depilación del cuerpo entero era símbolo de pureza moral.

A la hora de depilarse utilizaban:

  • Sangre de animales.
  • Conchas de tortuga.
  • Gusanos.
  • Grasa de hipopótamo.

Además, utilizaban una sustancia similar a la cera que se conseguía de dos formas; la mezcla de azúcar, agua y limón, o la mezcla de aceite y miel.

Hoy en día este método todavía se usa y se conoce como “depilación  egipcia”. Si no lo creéis, mirad este vídeo.

Por tanto, los egipcios ya se depilaban. Me da la sensación de que si bajara más abajo en la nave del tiempo seguiría encontrando evidencias. El ser humano lleva milenios preocupándose por su aspecto físico. No es algo de ahora.

Pero sigamos con los griegos, que han sido los que han inspirado este post.

Depilación a fuego

En el texto de Aristófanes podemos ver algo muy importante: A muchas griegas no les gustaba depilarse. Hubo -seguro- quien se rebeló contra ello. Y razones tenían:

Al parecer  se depilaban TODO. He encontrado evidencias de que se quitaban el vello hasta de sus partes íntimas, además de  las piernas, los brazos y las axilas.

Y atención con los métodos:

  • Ceniza caliente
  • La llama de una lámpara y una esponja húmeda
  • Unas pinzas.
  • Navaja de afeitar

¡Qué dolor! Normal que aquellas mujeres se rebelaran contra la depilación ¿no?

BOLA EXTRA PRO-ROMANA: Para que nadie piense que hablo de las griegas pero no de las romanas… Ellas también se depilaban: En Roma,además, existían esclavos especializados en el arte de depilar. Usaban una crema que se llamaba ‘philotrum’, unas pinzas (las ‘volsella’ de la foto )  y una cera que se hacía con resina o brea.

Años de oscuridad

Es curioso. Muchos de vosotros seguro que pensáis que la costumbre de depilarse cayó en desuso durante siglos con la caída de griegos y romanos.

¿Pensáis que en la Edad Media nadie se depilaba? Posiblemente el tópico de que fue una época oscura y sucia os haya hecho caer en el error.

En la Edad Media, por ejemplo, una de las modas estéticas era -como lo oís- ensanchar la frente con la depilación del nacimiento del cabello y las cejas mediante una mezcla de… ¡cal viva y arsénico!

Tenía que hacer daño de verdad.

Esta moda se mantuvo durante mucho tiempo. La famosa Monalisa es una buena muestra de ello.

Para hacer este “depilado de frente” se usaba:

  • Aceite de nueces.
  • Vendas impregnadas de vinagre
  • Una hoja de afeitar.

BOLA EXTRA especial INVENTORES: Fue en el siglo XVIII cuando apareció la primera “maquinilla de afeitar”. Su creador fue Jean Jacques Perret, un barbero francés que idea una protección de metal situada en el borde de la cuchilla, para prevenir cortes en la piel. Sin embargo, sería K.C. Gillete el que patentaría su ‘Razor’ o cuchilla. Este es el dibujo (con firma y todo) que presentó junto a la patente. Alucinante. 

Y… Vuelta a la modernidad

Y ahora… una vez que llegamos a la época moderna, atentos a este anuncio:

Ya hemos visto que la cuchilla “Gillete” se inventó a principios de siglo XX y que ya se habían usado, a lo largo de la historia, todo tipo de cremas y ungüentos. Pues bien: este anuncio se publicó en 1915  en la revista Harper’s Bazaar norteamericana.

La joven levanta el brazo y nos enseña su limpia axila con este  lema:

“La moda para el verano y el baile moderno se combinan para hacer necesaria la eliminación del molesto vello”

BOLA EXTRA: He traducido “Objectionable” como “molesto” aunque veo que el traductor de google me ofrece más posibilidades:

objectionable-adjetivo
objetable
objectionable
desagradable
unpleasant, disagreeable, distasteful, obnoxious, objectionable, unsavory
molesto
annoying, troublesome, bothersome, irritating, inconvenient, objectionable
censurable
objectionable, reprehensible, censurable, blameworthy, blameable, blamable
reprensible
reprehensible, objectionable
indeseable
undesirable, objectionable
pesado
heavy, heavyweight, burdensome, weighty, ponderous, hefty

Sigamos:  Éste es  el primer anuncio que he encontrado en prensa (americana) en el que se habla directamente de un producto depilador (se llama ‘X bazin depilatory powder’)  para que las féminas puedan enseñar partes de su cuerpo sin pelos… en este caso, para  ir vestidas de tirantes.

Es verdad que, a la misma vez, he leído evidencias que demuestran que en 1915 ya se usaba este producto junto a  las populares ‘Tweaker’. Aquí las podéis ver en una foto.

Sin embargo, al principio, eran pocas las mujeres que se depilaban las piernas… con estos productos y utensilios. Era cuestión de faldas.

Y así decrecieron las faldas

Al entrar en el siglo XX, las faldas lo cubrían todo…

…sin embargo, esta época de principios de siglo es también la época del Charleston. Este “baile moderno” del que hablaba la publicidad requería de “vestidos cortos con flecos para dar más sensación de movimiento”.

Los trajes de las mujeres de clase alta eran cortos, repletos de lentejuelas, terciopelo y sedas. Las pudientes, en las fotos de la época, se ve que van bastante depiladas.

Todavía había mucho que mostrar pero de la primera imagen a la segunda ya habían avanzado las faldas (o retrocedido) unos centímetros. Sin embargo, no nos llamemos al engaño: lo de taparse “a lo loco”….

Foto que muestra a algunas mexicanas del siglo XIX bañandose en las aguas del lago de Chapala, el lago mas grande de México

…seguía siendo lo habitual. Al menos fuera casa, porque dentro… mirad que foto he rescatado de 1915:. Yo estoy pensando en tres opciones.

  1. La chica va depilada.
  2. No tiene demasiado vello.
  3. LLeva medias que se lo disimulan

Postal antigua de mujer disfrazada de diabla. Circa 1915.

Os estoy ilustrando el post con fotos de fuera de España, pero para que no penséis que las mujeres de aquí eran bigotudas y peludas, os dejo también este anuncio, en castellano y publicado en Cataluña. ¡Ojo con la foto de la izquierda!

A principios de siglo a España, como veis, también llegaron las cremas depilatorias. Son, según este anuncio,  “el remedio mejor, más perfecto e inofensivo para hacer desaparecer el vello…. sin influencia perjudicial para la piel”. Tres peseticas nada más para reventar -vete tu a saber cómo- las pelambreras de aquellas mujeres que pudieran pagarlas. ¿Funcionaría?

La clave fue la escasez de tejidos, dicen

Fijaos en estas mujeres-guerreras trabajando para el ejército británico en plena guerra.

Según he leído, oficialmente, fue en la época de las guerras mundiales (sobre todo durante la segunda) cuando las mujeres empezaron a usar masivamente las chuchillas, las tweaker y los “powder” de los que hablaba antes para depilarse las piernas. La razón: las faldas eran un poquito más cortas y escaseaba el material para medias. Las mujeres se vieron obligadas a enseñar más carne y llegó el miedo a enseñar la pelambrera.

No se si esta explicación me resulta muy factible. También había escasez en la Edad Media ¿no?

El caso es que luego llegarían las Pin-ups. Esto sí que lo veo yo mucho más determinante.  En la foto de abajo, por cierto, veis a una ‘modelo’, y a su lado la ‘retocada’ por el photoshop de la época.

Como por aquel entonces, los 50, no existía ese maravilloso programa, los estudios de fotografía tenían que contar grandes dibujantes para dibujar mujeres que en realidad NO existían. ¿Les quitarían también los pelos?

Dicen que la esta foto de la actriz Betty Grable es la primera imagen “pin-up” de la historia. Al menos, fue la que provocó que miles de mujeres quisieran imitarla.

A raíz de esta moda de las pin ups -un fenómeno americano- se popularizaría la depilación de las piernas. Llegaron las fotos en bañador, las piernas esbeltas, y en definitiva, según los expertos, todo un cambio en la estética femenina que, en parte, ha llegado hasta ahora.

Lógicamente el asunto llegaría mucho más tarde a España (todavía estuvo unos años más sujeta a los “dictados” de otro tipo de moda) pero aquí también llegó…

La fecha: los 50-60. Con los tres “ismos” de Fraga: el desarrollismo, el aperturismo y el turismo (vaya juego de palabras que me ha salido) y posiblemente traído por… ¡las suecas!

¡Ay! El turismo… ¡ese invento español!

La dosis del cigarro


Alfredo Barrera Cuevas y Franky Perico (dos tuiteros a los que no conozco personalmente, pero han hecho uso de su derecho a pedir un post de este blog y, por tanto, sus deseos son órdenes) me dicen que puede ser interesante la siguiente pregunta:

La primera parte (la de la forma) es sencilla: ¿Por qué los cigarros son redondos?

El “malamadre” liándose un cigarro

Imagina que nunca hubieras fumado, que fueras la primera persona a la que se le ocurrió fumarse algo (una hierba seca, una sustancia… lo que sea) ¿cual sería tu primer instinto? Yo creo que la mejor idea es coger algo flexible (una hoja o un papel) y darle vueltas hasta dejar la sustancia en el interior. El liado de cigarros puros debe de ser una de las más antiguas costumbres del ser humano.

Me da la sensación de que el primero que lo hizo, lo hizo por instinto pero… ¿Quién fue el primero y dónde fumó tabaco

Viendo visiones

Un indígena brasileño fuma su pipa mientras asiste a la ceremonia inaugural de la Cumbre de los Pueblos, en Río de Janeiro, de 2012, un evento paralelo a la cumbre del G20. REUTERS/Sergio Moraes

Echadle un vistazo a este texto.

Lo firma Nicolás Monardes y se titula “Historia medicinal de las cosas que se traen de nuestras Indias Occidentales”. Está firmado en Sevilla, en “Casa de Fernando Díaz”, en 1580. Lo tenéis completo aquí. Dice así:

“Esta yerba que comúnmente llaman tabaco es yerba muy antigua y conocida entre los indios, mayormente entre los de Nueva España; que después que se ganaron aquellos reinos por nuestros españoles, enseñados por los indios, se aprovecharon della en las heridas que en la guerra recibían, curándose con ella, con grande aprovechamiento de todos”

El texto entero no tiene desperdicio. Monardes recita una por una todas las aplicaciones medicinales de esta “yerba”. A mí una de ellas me tiene fascinado:

En dolores ventosos hacen el mismo efeto quitando el dolor que de la ventosidad proviene, aplicando las hojas de la misma manera que está dicho que se han de poner en el dolor de ijada; hánse de poner cuan calientes ser pudiere.

Pero la que estaba buscando y que nos lleva al “origen” del tabaco es ésta:

Cuando había entre los indios algún negocio de mucha importancia (…) el sacerdote luego en presencia dellos tomaba unas hojas de tabaco y echábalas en la lumbre y recebía el humo dellas por la boca y por las narices, por un cañuto; y en tomándolo, caía en el suelo como muerto, y estaba así conforme a la cantidad del humo que había tomado (…) 

Asimismo los demás indios por su pasatiempo tomaban el humo del tabaco para emborracharse con él y para ver aquellas fantasmas y cosas que se le representaban. 

Debía de ser fuerte el tabaquito de nuestros indios.

En fin… todo esto para explicar que el tabaco original se cultivaba en América desde hace miles de años y fueron ellos los que hacían “cañutos” los primeros. En este grabado de la época se ve claramente a una persona con algo parecido a ese “cañuto” y una planta de tabaco (fuera de escala, claro) al lado.

Cristobal Colón también recogió en su diario que los españoles se quedaron asombrados al ver a los indios “con un tizón encendido en las manos y expulsando humo por la boca”. En Cuba mandó a dos de sus hombres (Luis de la Torre y Rodrigo de Jerez) a investigar ese misterio y el tal Rodrigo de Jerez empezó a fumar. Ya en España fue denunciado por  la Inquisición que le condenó a siete años al pensar que “era el diablo el que el poder de echar humo por la boca”.

BOLA EXTRA: he leído en este blog que “Expertos en genética vegetal han determinado que el origen del tabaco, el lugar donde se cultivó por primera vez, se sitúa en la zona andina entre Perú y Ecuador. Los primeros cultivos debieron tener lugar entre cinco mil y tres mil años antes de Cristo.

Así que ese es el origen de la forma de los cigarros. Sin embargo, el asunto de por qué tienen ese tamaño. Está claro que los cigarros son pequeños y manejables para que nos quepan en un pequeño paquete que pueda desplazarse y venderse, sobre todo,  para que nos quepan en las manos y en la boca.  Pero…

El tema de la dosis relacionada con el tamaño… mmmm… ese si que tiene miga.

Al pensar en ésto me han venido a la mente dos personas: Russell Crowe y Mercedes Milá. ¿Por qué?

La cumarina

El primero por la fantástica película “The Insider”/”El dilema” en la que  interpreta a un atribulado trabajador de una tabacalera que se atreve a ir contra sus jefes y decir la verdad sobre la “dosis” de los cigarros.  Muy peliculón.

ALERTA SPOILER: No sigas leyendo el siguiente párrafo si no has visto la peli. ALERTA SPOILER.

La película está basada en un caso real.  Gracias al “soplo” del personaje de Crowe (en realidad se llamaba J. Wigand) y un reportaje periodístico de “60 minutos”, la tabacalera Brown & Williamson fue condenada por la justicia estadounidense tras demostrarse que añadía sustancias al tabaco para incrementar su poder adictivo. Una de esas sustancias, según el testimonio de Wigand, es la Cumarina (ver bola extra abajo). Esta es la primera parte de la entrevista real, no de la película. 

BOLA EXTRA (via wikipedia) PARA PRECISAR EL TEMA “QUIMICO”: Insisto que yo sólo me estoy remitiendo a las palabras de Jeffrey Wigand. Dijo que LE AÑADÍAN una variedad de veneno para ratas a cada cigarrillo. Cada uno de ellos llevaba una dosis NO letal de cumarina, que provocaba la mejor absorción del amoniaco y por tanto generaba más adicción.  Wiggand sostuvo en 60 minutos “que desde el punto de vista químico, la cumarina es un precursor inmediato del raticida Coumadin, que la cumarina en sí misma era peligrosa y que podía ser un carcinógeno pulmonar”.

Aunque en Alemania está prohibida en alimentos, el Instituto de Evaluación de Riesgos de ese país ha establecido una “ingesta diaria tolerable”  de 0.1 mg de cumarina por kilogramo de peso del individuo y ha señalado que, si este valor se sobrepasa puntualmente, no presenta un peligro para la salud.

En fin, la química no es un asunto que domino pero…

¿Y si Wiggand tenía razón y se incluye en cada cigarro una dosis que, sumados todos los cigarros que fumemos al día, sea mínima y no letal para que sigamos fumando? ¿Y si esa dosis estuviera perféctamente calculada?

 Este podría ser un buen inicio para responder a la pregunta de F.Sebas y A.Barrera porque determinaría su forma y tamaño ¿No?

Cigarros sin control

La segunda persona que me ha venido a la cabeza es la Milá por un reportaje de investigación de esos que comandaba ella (a la misma vez que hacía Gran Hermano, eso sí) y que ponían a las mil de la madrugada para que no lo viera nadie. Yo aquel día -no recuerdo qué hora era- sí lo estaba viendo.

En este reportaje se cuentan varias cosas muy interesantes. La que más nos interesa es que el cigarro tiene 400 ingredientes declarados pero en el laboratorio español de referencia (que visita la Milá) sólo se analizan nicotina, alquitrán y monóxido de carbono. El resto -cuenta la periodista y su equipo- “aunque las autoridades sanitarias deberían investigarlos y comprobarlos, no se analizan ni verifican”.

El repor es muy MUY recomendable.

O sea, que el cigarrillo es un coctel explosivo de sustancias que ni siquiera se analizan… mmmm… ¿cuáles son esas sustancias?

Cuestión de dosis 

Esta infografía que he sacado de aquí (aunque creo que no son los autores) es muy interesante y nos habla de los componentes más conocidos.

Si este gráfico no os ha puesto los pelos de punta, a continuación algunos detalles “curiosos”de algunos componentes:

  • La nicotina es absorbida por nuestro cuerpo y pasa a la sangre y al cerebro en sólo 10 segundos después de la primera calada.
  • La nicotina activa los receptores cerebrales que producen la dopamina. Este neurotransmisor tiene muchas funciones: comportamiento y cognición, actividad motora, motivación, sueño, humor, atención, y aprendizaje, entre otros. Incluso es el regulador de la creación de leche por parte de las madres.
  • La nicotina incrementa el ritmo cardíaco, la presión arterial y produce que consumamos más oxígeno.
  • En un año, en los pulmones de un fumador se depositan  500 gramos de alquitran. 
  • El amonio (y amoniaco) aumenta el PH del humo del tabaco. Este efecto sirve para que la nicotina sea más rápidamente absorbida por el organismo.
  • El azúcar representa en torno al 3% del peso total de un cigarrillo. La combustión de los azucares  produce  acetaldehído, que refuerza el efecto adictivo de la nicotina.
  • El tabaco también lleva cacao, miel y regaliz pero no lo ponen sólo para que nos sepa dulce y no amargo: El cacao, por ejemplo, contiene una sustancia llamada teobromina, que potencia la dilatación de las vías respiratorias. Cuanto más abiertas, más humo entra. El mentol y el regaliz adormecen la garganta de manera que el fumador no pueda sentir el efecto abrasivo del humo.
  •  El tabaco también lleva piridina, un depresor del sistema nervioso central. Relaja y desestresa… ¿lo habéis notado?
  • Y por último el arsénico

¡Ah amigo! Paremos un segundo aquí porque merece la pena. Primero, observad qué usos se le dan:

  • Preservante de la madera.
  •  Material semiconductor en circuitos integrados
  • Diodos láser y LED.
  •  Aleaciones de plomo y latones.
  • Insecticida, herbicida y venenos
  • Pigmentos
  • Pirotecnia.
  • Decolorante en la fabricación del vidrio.
  • Fines terapéuticos (prácticamente abandonados por la medicina occidental)
  • Fertilizante.
  • El arsénico-73 se usa como trazador para estimar la cantidad de arsénico absorbido por el organismo y el arsénico-74 en la localización de tumores cerebrales.

Según la OMS, aunque (BOLA EXTRA) es el elemento 52º en abundancia en la tierra de forma natural, “el arsénico y -sobre todo- sus compuestos son extremadamente tóxicos”. Sobre todo se llama la atención sobre el “arsénico inorgánico”. Cito una frase que me parece clave:

“El Arsénico en el aire puede incidir en la prevalecencia del cáncer al pulmón. Se aconseja a los países que quieran desarrollar normativas ambientales que se indique un máximo permisible de 10μg/m3”.

La pregunta clave es ¿se puede vivir tomando todos estos “venenos”-el arsénico y otros- entre 20 y 60 veces al día?

Sólo por seguir con el ejemplo del arsénico. Leo que “tiene una vida media de 10 horas en el organismo, se fija en el hígado, riñón, pared gastrointestinal, bazo y piel. Sólo se excreta  por orina y 10 días después del último contacto con él todavía lo encontrarían en el organismo si nos hicieran un análisis.

BOLA EXTRA HISTÓRICA: 

En la Edad Media, el arsénico era conocido como “rey de los venenos” pero también como “veneno de reyes”. Se especula con la posibilidad de que varios de los crimenes de los Borgia fueran con arsénico. Se sospecha que Napoleón Bonaparte también falleció asesinado de esta manera. Según he leído, el arsénico no tiene sabor, pero presenta olor a almendra y su efecto es similar al de una infección estomacal sin gran importancia.  

Unos “angelitos” los Borgia, pero tengo la sensación que los amigos de las tabacaleras son sus dignos sucesores. Lo que  lleva en su interior el cigarro es muy peligroso, pero su tamaño y cantidad mínima y calculada hace que la dosis que nos tomamos en un día no sea suficiente para hacernos caer redondos.

Esa es la explicación de su forma y tamaño y es cruel: Que no nos mate lo que tanto dinero da a estados y empresas, pero que sigamos consumiéndolo (por la vía de la adicción) hasta la muerte. 

Yo no fumo pero a vosotros… ¿No os dan ganas de tirar todas vuestras cajetillas por la ventana ya mismo? 

¡Aplausos!


Me pide @rafadepaco que explique por qué aplaudimos. Éste es un blog que atiende y alimenta este tipo de peticiones (de hecho, podéis hacerlas si queréis que investigue alguna cosa que os llame la atención) así que…

¡Vamos allá!

NOTA PREVIA: Lo primero es señalar que no todos aplaudimos igual. Esta es la lista (muy acientífica, ya veréis) que he hecho:

1. Aplauso normal. 

2. Aplauso lento: Sirve para demostrar… mmm… no se cómo explicarlo: ¿Chulería? En general aplauden así los malos de la película (tipo Joker) o el que ha conseguido descubrir un misterio…

3. Aplauso americano (aplauso in crescendo) Lo inicia uno, y lo siguen todos.

En terminología cinematográfica se llama así al aplauso en el que todos aplauden a un protagonista después de que uno de ellos empiece a aplaudir lentamente. Poco a poco, otros se unen a él hasta que todo el público hace lo mismo y el «aplauso lento» se convierte en ovación.

4. Aplauso Scout. Es difícil explicarlo en una sola foto o un solo vídeo así que escribidlo en Youtube y veréis a lo que me refiero. 

Como he dicho, no es una lista muy científica. Vamos al tomate: ¿De donde vienen los aplausos? ¿Por qué tenemos esa costumbre?

Pericles aplaudía

El aplauso nació en el teatro y, probablemente, hace más de 25 siglos. Aunque no hay una confirmación clara de este origen parece que no podía ser de otra manera. En Grecia (y posteriormente en Roma) el público aplaudía en las representaciones. Enseguida os cuento algunos detalles de este tema pero antes hagamos un paréntesis para dejar por escrito una intrigante pregunta:

 ¿No se hacían representaciones antes de los griegos y romanos?  

O mejor dicho:

¿Por qué se da por hecho que nunca un humano (aunque fuera en taparrabos y viviera en las cavernas) se puso delante de un grupo y les hizo reír hasta que le aplaudieron?  

En los magníficos documentales (no me canso de recomendarlos) “La odisea de la especie” podemos ver cómo los homo sapiens de hace 30.000 ya tocaban la flauta y tenían otros instrumentos “recreativos”. En esta noticia de “La Vanguardia” lo explica bien:

…Ocho flautas de entre 30.000 y  40.000 años de antigüedad descubiertas en Alemania demuestran que los Homo sapiens que se extendieron por Europa en el paleolítico y desplazaron a los neandertales ya tenían una cultura musical avanzada

La más espectacular es una flauta de hace 40.000 años fabricada con un hueso de buitre leonado que se presenta hoy en la revista científica ‘Nature’ y que se convierte en el instrumento musical más antiguo descubierto hasta la fecha. Aunque un extremo de la flauta está roto, “el fragmento que se ha podido recuperar tiene 21,8 centímetros de longitud y cinco orificios para los dedos que permitían tocar melodías complejas”, ha informado Nicholas Conard, arqueólogo de la Universidad de Tubingen (Alemania) y primer autor de la investigación…

Leed más (si os interesa) aquí. 

Mi pregunta, a la vista de esta noticia es: ¿Qué hacían los que escuchaban al “artista” que tocaba la flauta? ¿Le aplaudían? ¿Daban golpes con un palo? ¿Cómo le demostrarían gratitud?

Hasta ahora no ha habido forma de comprobarlo empíricamente y será difícil hacerlo. Esta es la razón todos los historiadores coinciden en que los aplausos empezaron cuando empezaron las representaciones (es decir, en Grecia) pero yo creo (y es sólo una humilde opinión iletrada) que pudo ser mucho antes.

Sólo os dejo una última pregunta para que reflexionéis: ¿Os habéis fijado que los niños y algunos monos  lo hacen espontáneamente?

Volvamos a los aplausos griegos, que son los oficialmente aceptados como los primeros.

Palmadas “simpáticas”

Los griegos (y los romanos después) podían elegir distintas formas de mostrar sus emociones durante una representación: golpear los dedos, dar palmadas con la mano (plana o hueca, que se podía de las dos maneras), agitar la toga o agitar un orarium, una especie de pañuelo.

En distintos textos sobre el tema he leído que los espectadores mostraban su opinión durante la obra que estaban viendo y también sobre sus personajes: cuando les gustaba aplaudían y hacían ruido pero también pateaban las butacas (primero de madera y luego de piedra) gritaban y silbaban cuando no les gustaba el actor o el personaje que estaba interpretando.

Sin embargo, también he leído que los espectadores griegos, en las tragedias, usaban el aplauso con un significado distinto al habitual: La idea no era demostrar que la obra nos había gustado o que el trabajo del artista nos parecía bueno.Las palmas tenían que ser fuertes porque servían para hacerse daño en las manos. Había que sentir “simpatía” por el protagonista de la tragedia.

OJO PARA LOS QUE NO ESTUDIASTEIS GRIEGO!

Simpatía o “συμπάθεια” (sympatheia) es una palabra griega que significaba “sufrir juntos”, “sentir las mismas emociones” 

Así que uno de los significados del aplauso era sentir dolor, como estaba sintiendo el protagonista… Un fin casi sadomasoquista para empatizar con el que estaba sobre las tablas.

Pagar por aplauso dado

Otro de los orígenes del aplauso (o mejor dicho de la palabra “aplauso”) lo localizó en el teatro romano. Al final de la obra, el protagonista gritaba:

“¡Valete et plaudite!”

El grito servía para que la algunos entre el público, guiados por un corego (Del gr. χορηγός, que significa “jefe del coro” que era el ciudadano que pagaba la representación)  aplaudieran. Este aplauso era “organizado y remunerado”, una tradición que ha continuado hoy en día de dos maneras:

1. Con pequeños pagos para acudir a programas de televisión…como “cla”, “claque” o “claquer”

Lo de la “clá” es una costumbre habitual en los teatros europeos de los siglos XVII-XVIII en los que se cantaba ópera. Los grandes divos y divas tenían la costumbre de regalar entradas a sus  incondicionales para que fueran ellos los que iniciaran los aplausos justo en el momento en que ellos querían.  El público asistente prefería no significarse por uno u otro autor (por no quedar mal con los demás) y preferían esperar al aviso de la clá.

De hecho, durante mucho tiempo no fue “de buen gusto” aplaudir. Era de pobres. Por tanto, era algo que se dejaba al “claquer”, de ahí el nombre.

BOLA EXTRA: Durante mucho tiempo a los “claquers” se les llamaba  “alabarderos”, simulando que eran soldados que guardaban al artista.

y 2. Con los famosos viajes de “autobús y bocadillo” de la política.

En fin, lo segundo -espero- era una broma. Que no se me enfade nadie que los bocatas están bien ricos y además eso ya no pasa en esta España de riqueza en la que vivimos.

Volvamos al origen de la palabra, que me lío. Siglos después del Samosata, esta tradición de “plaudite” también se exportó a las iglesias. El primer gesto que se recuerda es el de este señor de abajo.

El de la imagen es Pablo de Samosata, uno de los patriarcas cristianos del siglo III. Al parecer animaba a su congregación a aplaudir sus sermones agitando sus ropas de lino. La costumbre se perdió después y se buscaron ceremonias mucho más solemnes aunque en muchas misas se aplaude. En la despedida de Benedicto XVI mirad que aplauso le dieron.

Así que ese es su nacimiento y esa es la “cultura del aplauso” que nos ha llegado con los siglos que han pasado desde el primero que se dio.

Eso sí,  ha ido sufriendo muchos cambios a lo largo del tiempo: Por ejemplo, en un concierto de clásica, actualmente lo lógico es aplaudir en el fin de la obra pero no fue siempre así. He preparado un grupito majo de  bolas extra aquí abajo que os van a gustar. ¡Gracias por leerme!

BOLA EXTRA PRO y ANTI-APLAUSOS:

  • Los teatros de Berlín y otros lugares del mundo prohíben el aplauso durante el espectáculo y antes de la bajada del telón.

  • Aplaudir durante una sinfonía se considera actualmente una falta de etiqueta. (En éste post se puede ver claramente cuando hay que aplaudir y cuando no) Sin embargo, en tiempos de Beethoven sí se hacía y de hecho gustaba mucho a los músicos. Se cuenta que Ludwig Van “escribía contundentes cadencias para ganarse así el aplauso”.

  • Existen pruebas de que el mismísimo Brahms se quejó por escrito porque nadie aplaudió en el estreno de su primer concierto para piano.

  • En China a menudo se aplaude a los visitantes como signo de bienvenida y la costumbre es devolver el aplauso.

  • El aplauso más largo de la historia ocurrió en 1991 y lo consiguió un español, Plácido Domingo, tras la interpretación de Otelo en Viena. El público aplaudió unos asombrosos 80 minutos sin parar. El tenor español tuvo que salir a saludar 101 veces.
  • Y como colofón:  El récord mundial de aplausos en un minuto (si, existe) lo tiene este tipo… 721 aplausos, impresionante.