Montaña mágica


EMITIDA EL 3/03/2016

Dicen los creyentes en esas cosas que el monte arabí en Yecla es mágico, que hay corrientes telúricas, magnéticas que atraen allí los ovnis, que atrajeron a las brujas y a los magos. Lean sobre su curiosa historia. Les invito a hacerlo.

Ayer, este lugar mágico fue noticia, porque el gobierno ha decidido nombrarlo espacio natural protegido con categoría de Monumento Natural. Es el primer lugar en la región en conseguir esta denominación dentro de la Región de Murcia.

La consejera de cultura Noelia Arroyo ha dicho que “el Monte Arabí se puede equiparar a monumentos naturales como el de la Playa de las Catedrales en Lugo”.

Dirán ustedes que no. Que a lo mejor es una exageración. Pero esta vez no:

Hay restos arqueológicos que nos remontan a hace 10.000 años: están sus misteriosas cazoletas, sus petroglifos, y sobre todo, sus pinturas rupestres, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco

La montaña está llena de monumentos naturales: La gran Cueva de “La Horadada”,”La Puerta de la Iglesia”, la “Cueva del Mediodía”, la “Cueva del Tesoro”, la roca del cerebro…

En esta región a veces tan gris y sombría en cuanto a atractivos culturales, nos hace falta un poco de magia. Ya tenemos un monumento mágico.

Miedo al miedo


EMITIDO EL 1 DE MARZO

Meter miedo. La comunicación política consiste, a veces, en meter miedo. El gobierno lo hace. La oposición lo hace. Los partidos lo hacen. Los vecinos lo hacen. y los colectivos lo hacen: amenazan con una manifestación, les arreglan lo suyo, y se calman. Y luego otra vez. El mito del eterno retorno.

En un mundo en el que la exageración y la prisa-y no la reflexión y la pausa- ha tomado los medios de comuncación, a menudo escuchamos frases que nos hacen saltar de la silla.

Ayer dijo el diputado Teodoro García que «El pacto PSOE-C’s condena a la ruina al 90% de los agricultores murcianos»

¿Al 90%? ¿De verdad? ¿A la ruina? No entro a valorar el fondo de la frase, no corregiré a todo un diputado al que respeto y aprecio más allá de su condición de aforado. Pero si pido mesura. El agricultor medio, cada vez que hablo con uno de ellos, me traslada que está harto de vaivenes. De anuncios de ruina que no se cumplen. Viven desde hace añós en un perpetuo estado de muerte lenta. Y eso es lo peor.

Señores políticos, mesura. Menos titulares y más acción.