Probando, probando…


Me dice @educasado  que hoy se cumplen 154 años de la primera grabación de una voz humana de la historia. Impresionante efemérides que merece, claramente, un post porque, al contrario de lo que muchos piensan, Edison -que patentó el fonógrafo- no fue el autor de la primera grabación.

No se enfade señor Edison, pero usted no fue el que “grabó” la primera voz de la historia. O, al menos, no exactamente.

 ¡Vamos con ello!

La primera grabación… no se pudo escuchar.

Estamos ante la historia de un fracaso que resultó ser un éxito. Antes de que escuchéis la -fantasmagórica- primera grabación de la historia, es de justicia decir que su autor fue, en 1857, el francés Leon Scott de Martinville. Es este señor.

Scott estaba obsesionado por mejorar el arte (sic) de la estenografía. La taquigrafía para los amigos. En su mente estaba que los taquígrafos pudieran hacer más fácil su trabajo mientras escuchaban una conversación.

Cuenta su historia que pensó en su invento, el Fonoautógrafo, mientras corregía unos grabados para un texto de física.  Estaba leyendo y se encontró con unos dibujos de anatomía auditiva similares a estos.

Dicen que todos los inventos buscan imitar el funcionamiento en nuestro cuerpo o el de otros animales. Y así fue: El pabellón auditivo sería ese cono metálico que veis, el tímpano sería una membrana elástica; y los huesecillos, una serie de palancas, que moverían un diminuto estilete muy afilado. Esta punta sería la encargada de “dibujar la voz” sobre una superficie de papel, madera o vidrio que previamente se había cubierto con humo negro.

Con este aparato, Scott consiguió “autografiar” la voz PERO sin llegar a poder reproducirla después.

El invento se patentó el 25 de marzo de 1857. Este es el aparato original.

No me digáis que no es alucinante. Lo que consiguió el bueno de Leon Scott fue -ni más ni menos- hacer visible el sonido. Aunque no podía reproducirlo después, el descubrimiento es importantísimo: se comprobó que era posible el registro del sonido. Lo demás, hasta el disco duro de hoy, proviene de aquí.

Y ahora pensad algo… ¿Cuántas pruebas haría? ¿Cuántos de esos cilindros se conservan? ¿Qué grabó en esos sonidos? Y, sobre todo… ¿Qué pasó con esas “grabaciones” que no se podían escuchar?

La caballería llegó 148 años después

Scott nunca escuchó sus grabaciones. Pero 148 años después, en 2008, este señor de la foto y su equipo llegaron al rescate.

Echadle un vistazo a esta noticia de Jody Rosen, periodista del NYT. Me gusta el primer párrafo:

For more than a century, since he captured the spoken words “Mary had a little lamb” on a sheet of tinfoil, Thomas Edison has been considered the father of recorded sound. But researchers say they have unearthed a recording of the human voice, made by a little-known Frenchman, that predates Edison’s invention of the phonograph by nearly two decades. 

En 2008, un equipo del “Lawrence Berkeley National Laboratory” (California) se puso como objetivo hacer sonar las piezas originales del fonoautógrafo. Las encontraron en la  oficina de patentes de la Académie des Sciences francesa.

BOLA EXTRA FRANCESA: La Academia francesa fue la primera institución en el mundo que adoptó el sistema métrico decimal como sistema universal.

Los expertos de Berkeley escanearon las ondas que se veían dibujadas en el papel. No os lo imaginéis escaneando con un aparato de esos que tenemos en casa (que os veo venir). Por lo visto, lo hicieron con un super-ordenador propiedad de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos.

La magia de la tecnología, casi 150 años después, hizo que las ondas se convirtieran en sonidos audibles y reconocibles. Estos diez segundos valen su peso en oro, aunque no se conozca quien es la mujer que canta.

Lo que sí sabemos es que está cantando la canción popular francesa “Au Clair de la Lune”. Si pincháis aquí, escucharéis el sonido.  Aviso, da un poco de miedo.

Imaginad a esos científicos, en una sala oscura de la Universidad Californiana, rodeados de ordenadores. Uno dice: “silencio, vamos a oírlo”. Y suena este sonido por primera vez en la historia, y 148 años después de ser grabado. Los pelos de punta.

Se habla mucho de Edison y todo el mundo lo conoce como uno de los inventores más geniales de todos los tiempos. Sin embargo, hoy era un buen día para recordar a Leon Scott. Aunque nunca pudo escucharla, no triunfó y pasó su vida como librero en la Rue Vivienne 9 en París, él fue el autor de la primera grabación de la historia.

 Por si alguien no ha reconocido la canción (es bastante probable) es esta.

Bola extra de arrepentimiento: La grabación de Edison.

Iba a terminar el post así, pero no quería que pensarais que tengo algo en contra de Edison, como le pasa a Homer en el famoso capítulo en el que trata de medirse con él.

Es cierto que este post no podía quedar completo sin incluir las que durante años se ha considerado la primer grabación de la historia: La del fonógrafo de Edison, en 1876.

En concreto, T.A. Edison anunció la invención de su fonógrafo el 21 de Noviembre de 1877. La primera pieza grabada que se pudo escuchar fue “Mary had a little lamb” y -que no os engañen- nadie la cantaba. Es un error común.

La recitó -sólo la recitó- el mismísimo Edison. Aquí podéis escuchar a Edison, cuya voz es un auténtico tesoro, que también ha viajado en el tiempo.

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