Hacer el indio


El señor @perezdetudela lleva SIGLOS insistiendo en que le explique en un post por qué se dice “hacer el indio”. Y, la verdad, es que le debo una explicación.

Y esta explicación la voy a dar… Aunque ya os digo que he encontrado dos formas de explicarla:

En el DRAE dice que “hacer el indio” es: 

  • Hacer tonterías y payasadas, generalmente para hacer reír a los demás.
  • Comportarse de modo equivocado y con poco juicio.

¿De dónde viene esta tan peyorativa expresión? ¿No os parecen  la mayoría de expresiones relacionadas con los indios  racistas y anticuadas?

He encontrado dos explicaciones posibles:

Primera: la expo

La primera explicación nos lleva a Huelva, al año 1892 en tiempos del presidente Sagasta. Aquel año fue la primera vez que se  conmemoró el descubrimiento de América… en concreto el cuarto centenario. Miguel Ángel Martorell Linares, profesor de Historia Política y Social de la UNED, dice que hubo un gran desfile naval presidido por Alfonso XIII y la Regente María Cristina, congresos, exposiciones y conferencias en el Ateneo.

Al parecer, los desfiles incluían a personas vestidas de la época de la conquista y las personas a las que contrataron se dividieron en dos bandos: los que hacían de conquistadores y los que hacían de indios que iban bailando “alegremente” por las calles. El profesor dice que de ahí viene la frase “hacer el indio”. Y como a los “indios” les pagaban 10 pesetas, es decir, dos duros, de aquella ocasión proviene también la frase “anda y que te den dos duros”.

Esta explicación la he encontrado aquí. 

Segunda: el expolio

La segunda explicación me gusta más aunque no le quito validez a la del profesor. Ya sabéis que la mayoría de expresiones como ésta provienen de la época en la que los españoles, después de masacrar a los indígenas americanos (y llevarles escuelas de música y “misiones” también) nos reíamos de ellos como seres inferiores. Así de crudo.

Yo no dudo de la buena voluntad de algunos (como Gabriel, en la maravillosa “La Misión”) pero me temo que no sería lo normal ni lo habitual.

En los texto de María Moliner he podido encontrar que “engañar a una persona como a un indio” es lo mismo que” engañarla con facilidad y sin despertar en ella la menor sospecha” pero también es lo mismo -originariamente-que “hacer el indio”. Esta expresión con este significado aparece en textos de 1600 y significa “dejarse engañar tontamente”. Sin embargo, “hacer el indio” pasó también a significar “divertirse gastando bromas o haciendo cosas impropias de la seriedad de quien las hace”.

Detrás de todos estos significados un etnocentrismo brutal y una inquietante sensación de “raza superior”.

Os recomiendo el libro de José Luis García Remiro.

“A buen entendedor…” contiene  una amplísima selección de frases y expresiones que se suelen utilizar en nuestro lenguaje cotidiano, explicándonos  de dónde provienen y cuál ha sido su evolución.

BOLA EXTRA: José Luis García Remiro ha sido catedrático de Lengua y Literatura de Enseñanza Media. Es un experto en el estudio del lenguaje cotidiano, los refranes, las expresiones y las frases hechas, acerca de los cuales ha publicado varias obras, como ¿Qué queremos decir cuando decimos…? Frases con historia, también publicadas en Alianza Editorial.

La lista de José Luis García Remiro nos habla de expresiones como “merienda de negros”, “hacerse el sueco”, “hacer el indio”, “servir de cabeza de turco”, “engañar a alguien como a un chino” y un larguísimo etcétera (cada una de estas expresiones merece un post).  Según este valioso libro (que coincide con María Moliner) las expresiones “engañar a una persona como a un indio” o “hacer el indio” nos acercan a los tiempos en los que fuimos los conquistadores de América.

Los navegantes, monjes y soldados que extendieron la manta de España por América llegaban a las islas y costas más o menos así:

“First landing of Columbus on the shores of the New World, at San Salvador, W.I., Oct. 12th 1492” Autor: Dióscoro Teófilo Puebla Tolín.

Y, después, extendían otra manta… Una manta llena de baratijas.  Las cambiaban por oro y otras riquezas que los salvajes tenían y, al parecer, esos primeros intercambios comerciales no fueron demasiado justos.  Los indios “hacían el indio” y eran engañados sin escrúpulos.

Con tristeza diré que la expresión que hoy usamos para hablar de alguien que hace el tonto o hace tonterías se refiere a esta desgraciada costumbre de engañar a aquellos que se consideró inferiores.

PD: Yo sí creo que la conquista de América es uno de los mayores genocidios de la historia. Sé que hay controversia entre los historiadores pero mientras se decide, yo si mantengo mi opinión de que llegamos, les masacramos y nos quedamos con su tierra y sus riquezas. Valga como petición de perdón este pequeño reconocimiento de Neruda.  Hermanos indios, lo siento.

“Vienen por las islas (1493)” de Pablo Neruda

Los carniceros desolaron las islas.
Guanahaní fue la primera
en esta historia de martirios.
Los hijos de la arcilla vieron rota
su sonrisa, golpeada
su frágil estatura de venados,
y aún en la muerte no entendían.
Fueron amarrados y heridos,
fueron quemados y abrasados,

fueron mordidos y enterrados.

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