El sastre nazi


Hablando con @marinitaPM, en una de esas conversaciones sin rumbo que se tienen con los amigos,  llegamos ambos a la conclusión de que, aunque los nazis fueron unos asesinos sin escrúpulos (y etcétera) vestían bien.

Sin lugar a dudas, los uniformes eran elegantes, pero no puedo evitar asociarlos con todo lo que hicieron. La imagen de estos trajes la tengo asociada a los miles de documentales, películas e imágenes que he visto y que describen claramente la barbarie y la locura con la que actuaron los nazis.

Sin embargo, hoy sólo hablaremos de cómo iban vestidos. Me cuenta Marina que eran “de alguien muy conocido” y eso inquieta mi curiosidad. Me pongo a buscar y… ¡Voilà!

¿Alguno lleváis alguna prenda o perfume de un tal Hugo Boss?

El sastre nazi

Hugo Boss tuvo su primera tienda de ropa en la localidad alemana de Metzingen. De hecho, allí, casi cien años después todavía sigue estando su sede histórica.

Era 1924 y, por tanto, años difíciles.  De hecho, su primer negocio quebró y tuvo que reabrir con sólo seis máquinas de coser.

En 1931, al igual que hicieron miles de alemanes de aquella época, se alistó en las filas del partido de Hitler. Era un nazi de carnet.

BOLA EXTRA: “508.889” No me preguntéis cómo pero he encontrado que éste era su número de carnet.

Seguramente mucha gente se “alistó” por conveniencia, otros creyendo las promesas de “sacarnos de la crisis” de los nazis, seguro que algunos lo hicieron por mera subsistencia pero yo no he encontrado detalles acerca de por qué lo hizo él. Un investigador de la Unversidad de la Bundeswehr en Múnich ha dicho:

 “El hecho de ser miembro del partido en 1931 ciertamente no le afectaba y, si ves el resto de la carrera de Boss, te queda claro que no se unió a ellos sólo por una cuestión económica. Al contrario, uno puede ver con claridad que él era un nazi convencido”.

Lo que sí es seguro es que financió con su dinero a las SS o que tenía en un lugar privilegiado de su apartamento una fotografía con Hitler. Se le vio muchas veces con él, e incluso, se rumoreaba que era su sastre personal.

Su entrada en la órbita nazi no se limitó a esas actividades. También estuvo en el Frente Alemán del Trabajo, la Asociación de Protección del Aire del Reich y la del Bienestar Popular Nacional Socialista. Mientras tanto, a base de influencia política, se convirtió en el principal proveedor de los famosos uniformes nazis. Ésta es una publicidad de la época en la que, para darse a conocer, explicaba que era el creador de estos trajes.

Estos son sus trajes en una infografía titulada irónicamente “1934 Boss Collection”.

Mención especial para dos o tres vestimentas, posiblemente las más famosas: Las de los “camisas pardas” o “Sturmabteilung”

El traje de las temibles SS con sus gabardinas, sus capas y sus trajes negros. Éste es un boceto de la época.

El famoso traje de las Juventudes Hitlerianas.

Y por último: ¿os acordáis de las famosas escenas de persecución de motos tipo “La gran evasión” o “Indiana Jones y la última cruzada”? Pues Boss también vistió al Cuerpo de Motoristas nazi.

A continuación, un AÑADIDO (Gracias a Mariano P.R.) y un MATIZADO sobre la autoría de los diseños, por si no estaba claro en el post y porque… ¡que demonios! siempre viene bien MÁS información:  

Tal y como me cuenta Mariano en su comentario (lo podéis leer entero más abajo) “Hugo Boss no diseñada trajes, sino que su excelencia consistía en producir, con muy buen corte y calidad, los patrones oficiales preestablecidos”. Eso es cierto… quizás al titular el post como “El sastre Nazi” (con objeto de darle más interes) pude dar a entender que eran suyos los diseños. Error. La mayoría de los diseños, es decir, de los trajes sobre el papel, eran de Karl Diebitsch y Walter Heck. Como bien explica Mariano en su comentario (leedlo abajo)  Boss fue el “ejecutor” de estos diseños.  ¡Gracias por la precisión amigo!

Cómo trabajaba

La demanda de trajes nazis fue bestial durante los años en los que la locura hitleriana se mantuvo en pie. Necesitaban vestir a miles de soldados y oficiales y durante los últimos años de la la guerra, utilizó a prisioneros de distintos países. Se supo todo a través del libro “Hugo Boss, 1924-45” del historiador y escritor Roman Köster. En su texto cuenta que el “jefe” (perdón por el juego fácil de palabras) “mantuvo esclavizados en su fábrica de Metzingen a 180 prisioneros de guerra (140 franceses y 40 polacos)”.

Koster describe la vida de estos trabajadores en su libro como la de los esclavos (por eso he usado esa palabra en el entrecomillado) debido a la situación de falta de higiene y brutales jornadas de trabajo que tuvieron que sufrir. Así ganaba dinero el señor Boss. Es la realidad.

Muchos años después, la empresa ha hecho algo que no muchas empresas hacen y eso les honra. Emitieron un comunicado en el que se puede leer:

“…mostramos nuestro más profundo pesar hacia aquellos que sufrieron daños durante sus trabajos forzados en la empresa de Hugo Ferdinand Boss bajo el régimen nacionalsocialista”.

PRIMER EPÍLOGO: Tras la derrota de los nazis y los juicios a las personas que los apoyaron, a Boss le retiraron su derecho a voto, su capacidad para abrir empresas  y le pusieron una multa de 100.000 marcos, muy inferior a los beneficios que había ganado con sus trajes nazis. Sin embargo, sin el negocio de los trajes ni el apoyo de sus “socios” en el gobierno, murió en 1948 prácticamente arruinado. 

SEGUNDO EPÍLOGO: En 1997, la compañía Hugo Boss –que ha reconocido su pasado y dice que se avergüenza– apareció en una lista de cuentas inactivas de Suiza. Era dinero sin tocar de los nazis. En 1999, los gobiernos de EEUU y Alemania acordaron, presionados por el potente lobby judío, crear un fondo de 5 millones de dólares  para compensar a los trabajadores esclavos utilizados por los alemanes en la Segunda Guerra Mundial.  La empresa Hugo Boss, que dijo que “no quería ocultar su pasado”, puso unos irrisorios 700.000 euros para ese fondo.

El dichoso cartel


A mí me gusta. Ni me pagan por decirlo, ni gano nada por ello. No estoy en el negocio del arte, ni en el del diseño. Simplemente, como un ciudadano más, lo vi y me gustó.

Mi opinión, simplemente, es una más. No repruebo a los que lo han criticado tildándolo de basura o de ridículo. La opinión es -espero- como el corazón: todos tenemos una.

Sin embargo, nunca he entendido esa cainita y española (sic) costumbre de criticar todo. De hecho, quizás vaya a defender el diseño del cartel con este post por eso. Y ojo: no me molesta la gente que cree saber mucho de casi todo y opina en consecuencia. Es bastante probable que yo sea uno de ellos.

Lo que sí que me indigna es esa gente que va a hacer daño con su crítica. Ve el cartel, comprueba que el autor no es un amigo o conocido al que pueda proponer algún negocio y se lanza a una virulenta campaña online y offline para denostarlo y hacerle ver a todo el mundo lo malo que es. El mundo ya es bastante jodido para que haya gente, autoproclamados gurús de la nueva tribu, esa que llaman el 2.0, cuyo único trabajo sea decir lo bueno que es lo suyo y lo malo que es lo de los demás. Es muy triste ver cada noche como vuelan las puñaladas entre deteminadas personas que parecen haber nacido en una guerra permanente. ¿De verdad merece la pena?

Sobre el cartel: No tenía el gusto de conocer al autor. Me presentó a Severo Almansa el ciezano Pepe Lucas en Fitur y estuvimos hablando de lo que había creado. Me pareció un tipo amable e inteligente que había diseñado un cartel majo y sin más pretensiones que ser distinto a lo de otros años. Me dijo que su simpleza sirve para resaltar esas pequeñas figuritas de barro “naif” (fue la palabra que usó) que, como mandaba la tradición, muchas de nuestras abuelas huertanas tenían en sus casas de Murcia. Yo recuerdo haber visto alguna en casa de mi abuela Ana. Las repartían en las fiestas y en muchas ocasiones se cocían y decoraban en las propias casas para hacer humildes regalos.

A mí me enterneció la idea. Posiblemente porque todavía recuerdo con mucho cariño a mi abuelita recientemente fallecida y cómo hacía de cualquier objeto -una estampita, un muñeco, un trozo de madera…- un pequeño tesoro. Posiblemente ese cartel resuma esa forma de vida humilde de miles de murcianos de toda la vida. Yo que sé.

Me gustó. Y como ésta es simplemente una opinión, aquí la dejo escrita con todo el respeto a las vuestras. Como debe ser.

IES Sanje


Ni aire limpio podemos respirar ya. No bastaba con cerrar puertas de urgencias o implantar el copago hospitalario. Nuestras ciudades están llenas de coches, las fábricas se saltan las leyes medioambientales a la torera y hasta hay unos “visionarios” que viajaron a América y nos quieren tirar “petardos” de fracking en el culo de nuestros pueblos de campo. Hoy estoy cabreado. Y mucho.

Esto no puede ser:

” La estación medidora de Alcantarilla- Murcia Ciudad con 35 días ha superado ampliamente el límite anual de 25 días con superaciones, establecido por la normativa estatal sobre calidad del aire, y la estación medidora deLorca con 85 días ya ha sobrepasado con creces, y tan sólo durante el primer año, el límite total de 75 días para todo el trienio 2013-15.”

Informe Calidad de aire 2013 (obtenido con datos oficiales de la Comunidad Autónoma y elaborado por Ecologistas en Acción)

La versión oficial dice que hoy los entrañables vecinos de DQ (Derivados Quimicos-Fine Quimicals) se han puesto a limpiar unas balsas de lodos. Seguramente, dada la opacidad de estas empresas y el discurso de “todo está bien” de nuestra administración, nunca sabremos si eso es verdad. El caso es que éste es el IES Sanje. 1.200 alumnos y profesores han tenido que ser desalojados porque el aire, a las 9.30 de la mañana, era ya “irrespirable”.

IMG_8044

Así se ha quedado el patio (al fondo se ven las chimeneas). Corría el aire limpiándolo todo pero ya era demasiado tarde. Algunos chavales han tenido que ser atendidos con vómitos. No me quiero imaginar la complicada situación que han vivido sus profesores. El propio director del centro me ha dicho que el Ayuntamiento NO les ha avisado de esa supuesta limpieza de balsas ni de nada… y, por supuesto, ha cundido el pánico. ¿Qué harías tú sabiendo que 1.200 chavales que dependen de ti están a menos de un kilómetro de una fábrica así?

Esta foto que he subido al twitter temprano, mientras paseaba por las aulas y los patios, representa grandes paradojas: Está prohibido fumar porque es malo para la salud. Hasta ahí bien… ¿Pero no es peor estar respirando TODOS los días el aires de las fábricas?

IMG_8047

Los profesores del centro han estado reunidos con el Director General de Emergencias de la Comunidad. Uno de ellos me ha contado que entre otras cosas les han dicho esto:

“Lo que estamos respirando no es tóxico. Si fuera tóxico, habría muertos. Y como no los hay, no es tóxico”

Insisto que son palabras que me ha trasladado un profesor del centro que salía muy enfadado. Cuando se las he transmitido al que supuestamente las había dicho (Luis Gestoso) simplemente ha dicho que “no había pasado nada y que ellos estaban allí para tranquilizar a la gente”. En mi cabreo, yo pregunto: ¿Son cobayas humanas los chavales de este instituto y los vecinos que tienen la mala suerte de vivir cerca? ¿Cómo se puede decir que no ha pasado nada?  ¿Es que no han visto este gráfico que ha difundido la plataforma “aire limpio” de sus mediciones de esta misma mañana? Según este gráfico, el tolueno ha superado los 58.4 cuando no debe superar los 5.

¿En este otro se puede ver algo raro quizás?

Ambos gráficos han sido difundidos por la plataforma Aire Limpio.  Hay que explicar aquí, y esto es muy importante, que muchos vecinos de Alcantarilla se han organizado para realizar mediciones de aire privadas, y totalmente válidas, debido a la opacidad de los datos ofrecidos por la Comunidad Autónoma.

A la misma vez, la Dirección General de Medio Ambiente decía que el municipio de Alcantarilla no ha registrado “ningún problema de contaminación atmosférica” sino “malos olores por la limpieza de una balsa de lodos en la fábrica” donde “no se ha utilizado ningún producto químico, sino medios mecánicos, hidráulicos y manuales”.

El Gobierno regional dice que no ha habido riesgo para la salud  y que su estación medidora en Alcantarilla “NO  ha registrado la superación de ningún valor umbral de contaminante legalmente establecido entre los días 9 y 13 de enero, detectándose únicamente algún pico de tolueno que en ningún momento sobrepasó los valores umbrales establecidos en la normativa”.

Esta es la dichosa fábrica que ahúma a los alcantarilleros a diario. Una de ellas, porque son varias. Por supuesto, cuando nos han explicado qué había pasado, lo han tenido que hacer los políticos, porque nadie de la empresa se ha dignado a hablar con nosotros, los medios de comunicación. Por supuesto, he pedido entrar y un amable guardia de seguridad (él no tiene la culpa) me ha dicho “la prensa, fuera”. Un ejemplo de transparencia. (En la foto, un muy simbólico STOP pintado en el suelo)

IMG_8048

Yo creo que ser periodista es mostrar empatía. Sólo se pueden contar buenas historias -historias interesantes, de esas a las que les sacas el jugo- si empatizas con la gente que está sufriendo el problema que cuentas. Hoy era un día para respirar con los alcantarilleros. Escuchar sus voces, oír su queja… y eso he hecho.  A las 16.30 de la tarde allí he estado en la concentración organizada por la plataforma Aire Limpio. Estas son algunas imágenes que he captado mientras preparaba la crónica de las 17.00 horas.

IMG_8066 IMG_8067 IMG_8069 IMG_8070

Yo no sé cuál es la solución para este problema. Imagino que saber planificar las ciudades para que una industria no esté a menos de un kilómetro de un instituto o de viviendas debe de ser una de ellas. Señores políticos, y por qué no decirlo, señores empresarios: Actúen. No envenenen nuestro aire.  Si ya no vamos a tener un aire limpio los adultos, dejémosle una Región mejor a los futuros murcianos.

IMG_8071

PD: Tras ducharme y quitarme “la peste” de todo el día junto a la fábrica parece que me siento un poco mejor. He tenido picor de ojos y de piel durante varias horas y, mientras escribo estas letras, todavía siento un molesto cosquilleo en la garganta.

Hacer el indio


El señor @perezdetudela lleva SIGLOS insistiendo en que le explique en un post por qué se dice “hacer el indio”. Y, la verdad, es que le debo una explicación.

Y esta explicación la voy a dar… Aunque ya os digo que he encontrado dos formas de explicarla:

En el DRAE dice que “hacer el indio” es: 

  • Hacer tonterías y payasadas, generalmente para hacer reír a los demás.
  • Comportarse de modo equivocado y con poco juicio.

¿De dónde viene esta tan peyorativa expresión? ¿No os parecen  la mayoría de expresiones relacionadas con los indios  racistas y anticuadas?

He encontrado dos explicaciones posibles:

Primera: la expo

La primera explicación nos lleva a Huelva, al año 1892 en tiempos del presidente Sagasta. Aquel año fue la primera vez que se  conmemoró el descubrimiento de América… en concreto el cuarto centenario. Miguel Ángel Martorell Linares, profesor de Historia Política y Social de la UNED, dice que hubo un gran desfile naval presidido por Alfonso XIII y la Regente María Cristina, congresos, exposiciones y conferencias en el Ateneo.

Al parecer, los desfiles incluían a personas vestidas de la época de la conquista y las personas a las que contrataron se dividieron en dos bandos: los que hacían de conquistadores y los que hacían de indios que iban bailando “alegremente” por las calles. El profesor dice que de ahí viene la frase “hacer el indio”. Y como a los “indios” les pagaban 10 pesetas, es decir, dos duros, de aquella ocasión proviene también la frase “anda y que te den dos duros”.

Esta explicación la he encontrado aquí. 

Segunda: el expolio

La segunda explicación me gusta más aunque no le quito validez a la del profesor. Ya sabéis que la mayoría de expresiones como ésta provienen de la época en la que los españoles, después de masacrar a los indígenas americanos (y llevarles escuelas de música y “misiones” también) nos reíamos de ellos como seres inferiores. Así de crudo.

Yo no dudo de la buena voluntad de algunos (como Gabriel, en la maravillosa “La Misión”) pero me temo que no sería lo normal ni lo habitual.

En los texto de María Moliner he podido encontrar que “engañar a una persona como a un indio” es lo mismo que” engañarla con facilidad y sin despertar en ella la menor sospecha” pero también es lo mismo -originariamente-que “hacer el indio”. Esta expresión con este significado aparece en textos de 1600 y significa “dejarse engañar tontamente”. Sin embargo, “hacer el indio” pasó también a significar “divertirse gastando bromas o haciendo cosas impropias de la seriedad de quien las hace”.

Detrás de todos estos significados un etnocentrismo brutal y una inquietante sensación de “raza superior”.

Os recomiendo el libro de José Luis García Remiro.

“A buen entendedor…” contiene  una amplísima selección de frases y expresiones que se suelen utilizar en nuestro lenguaje cotidiano, explicándonos  de dónde provienen y cuál ha sido su evolución.

BOLA EXTRA: José Luis García Remiro ha sido catedrático de Lengua y Literatura de Enseñanza Media. Es un experto en el estudio del lenguaje cotidiano, los refranes, las expresiones y las frases hechas, acerca de los cuales ha publicado varias obras, como ¿Qué queremos decir cuando decimos…? Frases con historia, también publicadas en Alianza Editorial.

La lista de José Luis García Remiro nos habla de expresiones como “merienda de negros”, “hacerse el sueco”, “hacer el indio”, “servir de cabeza de turco”, “engañar a alguien como a un chino” y un larguísimo etcétera (cada una de estas expresiones merece un post).  Según este valioso libro (que coincide con María Moliner) las expresiones “engañar a una persona como a un indio” o “hacer el indio” nos acercan a los tiempos en los que fuimos los conquistadores de América.

Los navegantes, monjes y soldados que extendieron la manta de España por América llegaban a las islas y costas más o menos así:

“First landing of Columbus on the shores of the New World, at San Salvador, W.I., Oct. 12th 1492” Autor: Dióscoro Teófilo Puebla Tolín.

Y, después, extendían otra manta… Una manta llena de baratijas.  Las cambiaban por oro y otras riquezas que los salvajes tenían y, al parecer, esos primeros intercambios comerciales no fueron demasiado justos.  Los indios “hacían el indio” y eran engañados sin escrúpulos.

Con tristeza diré que la expresión que hoy usamos para hablar de alguien que hace el tonto o hace tonterías se refiere a esta desgraciada costumbre de engañar a aquellos que se consideró inferiores.

PD: Yo sí creo que la conquista de América es uno de los mayores genocidios de la historia. Sé que hay controversia entre los historiadores pero mientras se decide, yo si mantengo mi opinión de que llegamos, les masacramos y nos quedamos con su tierra y sus riquezas. Valga como petición de perdón este pequeño reconocimiento de Neruda.  Hermanos indios, lo siento.

“Vienen por las islas (1493)” de Pablo Neruda

Los carniceros desolaron las islas.
Guanahaní fue la primera
en esta historia de martirios.
Los hijos de la arcilla vieron rota
su sonrisa, golpeada
su frágil estatura de venados,
y aún en la muerte no entendían.
Fueron amarrados y heridos,
fueron quemados y abrasados,

fueron mordidos y enterrados.