Fin de año mundial


El tiempo es una medida humana, pero hay algo místico en el cambio de año. Hoy recopilo en este post distintas formas de celebrar el fin de año a lo largo de todo el mundo:

Japón

Empecemos por mi país preferido: En Japón, el 1 de enero se celebra el “Shogatsu”. Es casi una cuestión nacional en el país del sol naciente. El amanecer del primer día del año es un símbolo. Para los budistas el último día del año y el primero del siguiente es el tiempo de “abandonar todas las cosas negativas y los pecados del año que se despide, para comenzar el nuevo sin ningún tipo de lastre”. Los japos tienen por costumbre limpiar la casa justo antes de este día.

Los japos también tienen “aguilando” (o aguinaldo como decís los de fuera de Murcia, jeje).  Los niños reciben su “otoshidama”: un pequeño sobre decorado con, por ejemplo, un pequeño billete de 1.000 yenes.

La Nochevieja japonesa se llama “Oomisoka”. Se hace una cena en familia y a las 12 se acercan en grupo a los templos para escuchar algo parecido a nuestras campanadas. Sólo hay una bonita diferencia: en vez de 12, hay 108, como los 108 pecados de la tradición budista.

BOLA EXTRA: En muchos templos, los monjes “campaneros” hacen algo realmente complicado: tocan 107 veces la campana justo antes de la media noche para que la última campanada suene exactamente a la misma vez que empieza el año nuevo. 

La tradición manda despedir el año con fuego. Por una parte están los cohetes y demás elementos pirotécnicos; por otro lado, los muñecos de madera, tela y papel, que los argentinos construyen con la mejor de las intenciones pese a saber que acabarán siendo pasto de las llamas. Y es que quemar estos muñecos es un rito purificador, una forma de deshacerse de todo lo malo que trajo el año que acaba.

Colombia

Sigamos con el otro país de mis amores.

En muchos barrios se  construye el llamado  “Año viejo”. Es un muñeco de trapo, ropa vieja, cartón y papel que se rellena con paja y serrín. Se le ponen petardos y cohetes. El monigote se quema como símbolo del paso a un nuevo tiempo.  (Esta tradición también se lleva a cabo en otros países de América del sur)

El 31 de diciembre también son protagonistas en Colombia los agüeros. Son  “recetas” populares que buscan empezar el año con “buena onda” y algunas las compartimos:  recibir la medianoche de pie para tener suerte y salud; dar un portazo cuando suenan las doce para alejar de la casa a los malos espíritus; y, por supuesto, besar en primer lugar a una persona del sexo opuesto para obtener buena fortuna en el amor.

Alemania

Los teutones  encienden  petardos y fuegos artificiales para ahuyentar a los malos espíritus. Luego tienen dos tradiciones que me han gustado y que les describen muy bien como pueblo:  Una es que “se funde una barra pequeña de plomo y según la forma que toma al enfriar se lee cuál será nuestra suerte en el año que está iniciando”. La otra dice que “hay que dejar en el plato de cada uno hasta después de la medianoche, algunos restos de lo que se haya cenado”. Dicen los amigos germanos que es una forma  de asegurarse “una despensa bien surtida” durante el año siguiente. Sin duda, son líderes de Europa por algo. ¿No os parece?

Hablando de dinero, los alemanes tratan de que sus monederos tengan dinero durante el cambio de año y sacan sus maletas a la puerta de sus casas como presagio de dinero y viajes.

Chile

Los chilenos no toman uvas (una tradición española, eso ya lo sabéis, y si no, mirad la bola extra de abajo)  Allí prefieren las  lentejas en el momento que dan las doce de la noche. También es habitual que -sobre todo las señoras- pongan su anillo dentro de la copa con la que se brinda por el año nuevo.  Por último, algunos chilenos tienen la superstición de que la primera persona que abrazan en medianoche sea del sexo opuesto para tener suerte en el amor.

BOLA EXTRA: Hay quien dice que las doce uvas de España tienen sus orígenes en Elche en 1909. Ese año los viticultores de la región del Baix Vinalopó tuvieron excedente de cosecha y pensaron que era una gran forma de deshacerse de las uvas que sobraran. Sin embargo, otros estudios señalan que esta tradición -la de comerse las uvas- está documentada al menos desde diciembre de 1897.

Casi 20 años antes de la época de excedentes de 1909, en Madrid, un pequeño grupo de gatos capitalinos a los que llamaremos los “bromistas” pudieron ser los creadores de la tradición. La historia popular dice que se burlaban de  los forasteros recién llegados a la ciudad acompañándoles con una escalera con la que les hacían  subir a los balcones de la ciudad “en busca de supuestas riquezas que los Reyes Magos iban dejando a su paso”. Se debían de reír de lo lindo de los “paletos” de provincias. Esta tradición burlesca se hacía el 5 de enero.

En 1881, el alcalde de Madrid, cansado de estas burlas, promovió un impuesto a quienes participaran. El grupo al que hemos llamado los “bromistas” -y cuyas identidades se desconocen- empezaron a acudir a la Puerta del Sol a tomar las uvas mientras sonaban las doce campanadas ridiculizando a los aristócratas que tomaban uvas con champange.

Brasil

Los brasileños que pueden hacerlo eligen el mar para ver llegar el año naciente. La gente se acerca a las playas a ver los fuegos artificiales. Hay también una tradición que consiste en saltar por encima de siete olas del mar porque se cree que eso les dará suerte. También lanzan flores al agua mientras piden un deseo. En Copacabana o en Bahía,  por ejemplo, las “filhas do santo” (las de la foto) vestidas de blanco y con bonitos collares encienden velas y echan al mar unos pequeños barcos cargados de regalos y flores. La costumbre dice que el mar debe llevárselos para que el año que empieza lo haga con buena fortuna.

Escocia

El “Hogmanay” se celebra con fuego. Por ejemplo, prendiendo fuego a un barril y llevándolo por las calles en llamas. En Edimburgo, el 30 de diciembre, se hace la Procesión de las Antorchas, donde se unen miles de personas llevando velas  desde el Castillo hasta Abbey Strand.

El 1 de enero también hay sitio para los aguerridos escoceses que quieran pasar un poco de frio: El “Loony Dook” es bañarse en las tremendamente frías aguas del río Forth. Ir relleno de whisky es casi una condición indispensable.

También hay una superstición que me encanta y se llama “first footing”. Dice que la primera persona que entre en una casa el primer día del año determina la suerte de la familia durante los meses siguientes. Si el hombre que cruza el umbral de tu puerta tiene “el pelo castaño ” y lleva una hogaza de pan de pasas y “un trozo de carbón debajo del brazo” la suerte está prácticamente asegurada. El de la foto de arriba es, más o menos, un buen ejemplo.

Egipto

Al ser un país de mayoría musulmana no se celebran las costumbres navideñas de España y otros países de tradición cristiana, sin embargo se conserva una curiosa tradición que me ha gustado: El año empieza cuando aparece en el cielo la nueva luna creciente y hay que acudir a verlo: la mezquita de Alabastro, en la ciudadela de El Cairo es un sitio excelente para hacerlo. Cuando sale la luna y el líder religioso proclama oficialmente el cambio de año, la gente acude a sus casas a celebrarlo con sus familias. En Año Nuevo las mujeres, que suelen vestir de negro, pueden llevar colores vistosos.

BOLA EXTRA SALADINIANA: La ciudadela de Saladino, construida en el siglo XII para proteger la ciudad de El Cairo de posibles invasores, acoge bellísimas mezquitas. Una de ellas es la mezquita de Alabastro (foto) también conocida como mezquita de Muhamammad Alí. Se construyó en 1830 y está totalmente  recubierta con esta piedra. Es uno de los mejores miradores desde donde contemplar El Cairo.

Estados Unidos

Los sobrinos del tío Sam son amantes de las luces, las multitudes y los fuegos artificiales. Eso ya lo hemos visto muy claramente en las pelis. Me gusta mucho como lo reflejan en la peli Forrest Gump. Dan la bienvenida al año nuevo acompañados de dos prostitutas y sin mucha ilusión, eso es verdad… pero me gusta cuando suenan las 12 y todo el mundo empieza a gritar y Forrest se acerca al teniente Dan para gritarle “Happy New Year!” aunque él ni le escucha. No se por qué esa escena me produce mucha ternura.

Está claro que Nueva York no es representativa del resto de América pero está claro que es la ciudad por excelencia para pasar las nocheviejas:  la gente se reúne -casi un millón de personas- en Times Square a escuchar la música, bailar y ver los rutilantes y americanos efectos especiales de las pantallas. A medianoche, como manda la tradición, desde la “Times Tower” desciende una gran bola luminosa -que se ha copiado en otras muchas ciudades- sobre la plaza para desear a todos un feliz año nuevo.

Italia

El “San silvestro” y la “Notte di Capo d´anno” también se celebra con un plato de lentejas durante la cena. Esta costumbre proviene de un viejo ritual consistente en regalar un monedero lleno de lentejas a los seres queridos, con la esperanza de que un día estas legumbres se transformen en monedas.

Muchos italianos dicen que la tradición de la ropa interior roja es suya. Buenos son los amigos spaguettis!!

En el centro y sur (Por ejemplo en Roma o Nápoles) muchos italianos se deshacen de algún objeto viejo  para comenzar el nuevo año “con buen pie”. Antes (ahora está prohibido) la tradición obligaba a lanzarlos por la ventana.

BOLA EXTRA ROMANA: Por una cuestión sentimental, incluyo aquí detalles de la navidad y Nochevieja en Roma, una de las ciudades más bonitas del mundo para pasar cualquier día del año… 

En la época navideña, Roma se llena de “zampognari” tocando música. Antes eran pastores del Abruzzo que se acercaban a Roma, recordando a los pastores de Belén.

En Piazza Navona se instala una pequeña y coqueta feria con tiovivos, atracciones y tenderetes con juguetes. También hay mercadillos de Navidad en piazza di Roma o en piazza Ankara y os podéis imaginar la cantidad de belenes que se pueden visitar en la ciudad, casi tantos como iglesias.

En Roma, el día de Nochevieja, se brinda en la noche de fiesta de la ciudad. En las plazas hay fuegos artificiales, conciertos y sobre todo… romanos. ¿os imagináis la Nochevieja junto al Coliseo?

Dinamarca

Los daneses tienen una de las tradiciones más curiosas de las que he encontrado para el día de Año nuevo: Romper platos

Cuantos más rompas más demuestras a tus seres queridos que los quieres. Te tienes que ir sus casas armado con platos viejos que han ido acumulando durante el año. La idea es que al final, el que tenga mayor  número de buenos amigos tendrá un gran montón de platos rotos en su puerta.

Francia

Mientras miles de parisinos (y turistas) celebran la Nochevieja en los Campos Elíseos, muchos prefieren mantener una sencilla tradición que viene de tiempos de los galos (sí, sí, los de Asterix y Obelix)  a medianoche hay que besarse y abrazarse bajo una rama de muérdago para conseguir buena fortuna en el año que llega.

Rusia

Los  niños rusos reciben el día de año nuevo al “Abuelo del hielo” o “Abuelo frío”. Es el primo hermano ruso de Papá Noel y es obligatorio para que te dé los regalos, bailar alrededor del árbol de navidad y recitarle un poema.

BOLA EXTRA: En la foto (algo estrambótica pero real) podéis ver que al  Abuelo Frío (en ruso Ded Moroz) le ayuda su nieta que se llama “Niña de la Nieve” (en ruso Snegúrochka). Entre los dos reparten dulces, juguetes y otros regalos.  En Rusia, el día de año nuevo, el “Abuelo Frío” viene en un trineo con tres caballos (troika), toca la puerta y entra con un enorme saco lleno de regalos.

México

En Ciudad de México, miles de personas se acercan al  Zócalo o al Ángel de la Independencia para bailan y beber tequila. Esa noche se cantan y bailan rancheras hasta el amanecer.  Antes de salir, hay que dejar la casa bien barrida para que el nuevo año “sólo traiga suerte limpia”. También se cree que pasearse esa noche con una maleta favorecerá los viajes en los meses siguientes.

Espero que os haya gustado… y para no ser “etnocentrista” os dejo esta postdata.

PD: Hay otros muchos “finales de año” pero no son el mismo día que el nuestro. Os pongo el ejemplo del Tíbet

Los tibetanos pasan los dos últimos días del año limpiando.  Estas dos jornadas se llaman “Gutor” y se dedican a limpiar las casas , encender antorchas y explotar petardos para mantener a los malos espíritus alejados del hogar. Los dos días posteriores al año nuevo se llaman “losar” y en ellos la tradición obliga a compartir comida y regalos con la familia, honran a sus dioses y visitar a los amigos. La celebración del Losar se remonta al período pre-budista del Tíbet, cuando los tibetanos practicaban la religión bon. En esa época se hacía una ceremonia con incienso para apaciguar a los espíritus.

Como os digo, no debemos caer en el error de incluir esta fecha en las celebraciones de nuestro 1 de enero. Lo que se conmemora es el primer día del primer mes del calendario lunar tibetano que usualmente cae en nuestros meses de enero o febrero, aunque puede hacerlo también en marzo.  El mundo es muy grande y no todo el mundo celebra la nochevieja el mismo día, y por supuesto, nunca a la misma hora… ¡para eso están los husos horarios!

En este post de Ya está el listo que todo lo sabe podéis ver, según husos horarios, donde se celebra la primera Nochevieja.

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