¿Por qué vamos en fila india?


Me pregunta @mc_mora por qué usamos la expresión “ir en fila india” y me dice que la explicación “pide a gritos un post de los tuyos”. Me empieza a gustar que me motiveis así para escribir… y como hay gente -Mari Carmen es una- cuyos deseos creativos son órdenes… ¡A bucear!

¿Por qué usamos la expresión ir en fila india? Y, lo que es mas interesante… ¿por qué vamos en fila india?

En la selva colombiana, con algunos de mis amigos de la Ruta Quetzal 2012, siguiendo una inmesa fila india que cerraba el gran David. Supongo que para protegernos de los pumas y demás bestias.

¿Por qué “india”?

Me  pararé poco tiempo en esto porque está bastante claro: la expresión proviene de la observación de los indios americanos.

Fantástica fotografía de “Pájaro rojo”, uno de los jefes Sioux.

Los primeros colonos y soldados americanos que contactaron con ellos -en tiempos de la conquista de América (del norte, por supuesto)- observaron que, cuando un grupo tenía que moverse de un sitio a otro, lo hacían “en fila india” y usando un orden jerárquico: el indio más importante siempre iba el primero.

He intentado buscar una foto auténtica de indios en fila india para ilustraros esto y ha sido imposible. Después de romperme la cabeza buscando fotos me ha corroborado mi sospecha  el gran Sensei, Mariano P.R.

De la época apenas hay placas (fotos) porque dado el gran tiempo necesario de exposición, tenían que permanecer bastante tiempo posando, si no querían que las imágenes salieran movidas, cuasi espectrales (...) La solución de la época para representar a los indios en toda su plenitud de movimientos era recurrir a los fantásticos pintores de la época, de los que hay legión, y todos buenísimos: Russell, Remington, Catlin...

Gracias Sensei.

Tras estas sabias palabras busco ilustraciones de alguno de ellos. En este blog tenéis algunas y -sobre todo- en esta biblioteca multimedia americana también, aunque no se pueden sacar.  Esta de abajo es la única imagen que he podido coger para el blog y en ella se ve una formación a caballo, y en lo que parece una fila india. Es de  George Catlin y se titular “Reunión con la caballería comanche“. Creo que es un buen ejemplo:

En esta otra se ve más claro. Según el blog del que lo he sacado es: “Comanche War Party on the March, Fully Equipped” y el autor vuelve a ser el bueno de George Catlin.

En todo caso los testimonios de “vaqueros” y soldados de frontera de la época -tipo Kevin Costner en “Bailando con lobos”- corroboran esta costumbre. En este fotograma, los guerreros van en busca de la manada de búfalos “en fila india”.

escena de bailando con lobos

Sobre si fueron los soldados de frontera “americanos” los que crearon la expresión he leído -aunque pueda ser un poco exagerado- que “el método de la fila india era tan efectivo que el propio ejército americano adoptó más tarde esta estrategia durante la Guerra de la Independencia, entre 1775 y 1783″. Esta formación es, en términos propiamente militares, la “fila o columna”, es decir, “una agrupación de individuos, hileras o unidades, colocados uno tras otro”. Aquí veis a unos soldados colombianos en plenas maniobras usando la fila india.

Sirve, sobre todo, como indica el cuadro de abajo, para “avanzar por linderos de bosques y de noche”.

Y una vez desentrañado el origen de la expresión, lo que me llama la atención es otra pregunta:  ¿Por qué, en general, la mayoría de especies avanzan en fila india?

Y sobre todo… ¿desde cuando usa el ser humano esta forma de desplazarse y para organizarse?

Yo creo que la pregunta es ¿por qué elegimos ir en fila india? y sobre todo ¿desde cuando?¿lo hacían nuestros antepasados ? Los científicos que desarrollaron el documental “La odisea de la especie” creen que sí, como se aprecia en esta fantástica imagen: la colaboración, seguir a los más fuertes e inteligentes y el ingenio que nos proporcionaban nuestros cada vez más desarrollados cerebros, nos hicieron resistentes a las amenazas que nos planteaba el duro entorno.

Y ¿por qué la fila india? Hay muy poca -o nula- literatura sobre el tema. Por eso, componiendo un puzzle imaginativo con todo lo que he encontrado, os dejo varias hipótesis, mis hipótesis:

  • Todos los etólogos coinciden en que muchas especies  reciben “improntas” genéticas. La impronta es un proceso biológico de aprendizaje, por el cual las crías se identifican con los adultos de su especie y aprenden de ellos, mediante observación e imitación, los distintos métodos de supervivencia, búsqueda de alimento y refugio, así como modelos de defensa, ataque, convivencia y apareamiento. La programación genética de muchas especies, incluyendo la nuestra, nos pide “seguir a papá y a mamá” y lo hacemos “en fila india”.

El de la foto es  Konrad Lorenz. Entre 1940 y 50 describió cómo unos patitos que nacieron en su jardín de Altenberg lo tomaron como “madre pata”, siguiéndolo a todas partes. Está demostrado que éstos animales nacen con una “disposición” a considerar “madre” al animal o artilugio que se mueva de un modo concreto y a una determinada distancia. Si no habéis visto el documental “La tierra desde el cielo” no os lo perdáis.

Siguiendo el proceso de la impronta, un tipo consiguió que un grupo de aves le siguiera desde que eran crías y los acostumbró al motor de su ultraligero para poder volar con ellos. Es realmente alucinante.

La imitación, por tanto, nos lleva a colocarnos “detrás” del veterano, del que sabe guiarnos. Este comportamiento prueba que lo de ir en fila india lo llevamos haciendo como especie varios miles de años pero sigamos con otras hipótesis:

  • Las sociedades indias tenían una fuerte jerarquía. Era una estructura heredada, claramente, de tiempos de las cavernas:   el hombre de mayor edad y estatus social solía ser escuchado por todos y su palabra era clave a la hora de tomar decisiones. Lo de ir primero “abriendo camino” que todos los demás le siguiesen parece lógico. ¿vosotros no le haríais caso a un hombre con este aspecto?

  • Hablando de caminos: En los terrenos vírgenes de lo que sería EEUU -como en cualquier otro sitio que era pisado por primera vez por el hombre, como en tiempos de los primeros sapiens – no había caminos. Parece una obviedad pero no lo es: Probad a andar en una dirección concreta por un monte “a campo través” y veréis la dificultad. La formación en fila india era una buena forma para  abrir el paso avanzando uno detrás de otro para iniciarlos. Al pasar una segunda vez por esa zona, se solían quedar las huellas del grupo y se podía seguir de nuevo el camino marcado por la fila india.

BOLA EXTRA SOBRE CAMINOS:

Montañeros siguiendo una huella anterior

 Los cubanos usan la expresión “coger por un trillo” para referirse a  una senda entre la maleza que se  forma por el paso de la gente a través del campo. En montañismo se usa la expresión “seguir la huella” A algunos vaqueros y cabreros en la zona de Extremadura -y también aquí, me dicen- les recuerdo haber oído la expresión “seguir la vereda” y -sobre todo- “seguir la trocha” cuando tuve el placer de pasear por las montañas cercanas del Valle del Jerte.

  • la caza, en tiempos de los primeros sapiens, y también de los indios, un poco como CSI: el escenario del crimen había que preservarlo.

En los momentos de caza, el que iba primero solía ser el más veterano y, por tanto,  el más dotado para la exploración y seguimiento de piezas y sus rastros. El Grissom de la época, si se me permite la broma.  El que mejor veía, el que mejor olía… buscaba huellas, plantas rotas o pisadas… La mejor forma de localizarlas era yendo solo, pero como eso era inseguro, la mejor forma de no alterar “el escenario del crimen” era ir con todo el mundo detrás…

BOLA EXTRA SOBRE HUELLAS: Lo de seguir huellas no es nada sencillo y requiere de muchísima paciencia y conocimiento del animal que estamos buscando… En este blog, su autor relata el seguimiento de un lince en la sierra de Madrid. Os dejo una foto de sus huellas.

Y para acabar, dos hipótesis más relacionadas con las huellas y la defensa del grupo:

  • En un mundo lleno de peligros, la posición de la fila india servía como táctica de defensa. Dicen los expertos militares que “se abarca más terreno y es más complicado que todo el grupo caiga en una emboscada”. Los primeros pueden avisar a los últimos y viceversa.
  • Si seguían un mismo camino, todos pisaban sobre las mismas huellas que había dejado el cabeza de fila.  En el caso de los indios, está documentado que “el último miembro se encargaba de borrar las huellas para no dejar rastro alguno”. De esa forma localizarlos o saber cuántos eran en realidad era más complicado.

¿Te ha gustado? La próxima vez que andes en fila india piensa que no solo estás imitando a los indios americanos, todo apunta a que estás “siguiendo” una costumbre ancestral: una gigantesca fila india humana que ha durado siglos y siglos.

Un comentario en “¿Por qué vamos en fila india?

  1. Estudié concienzudamente este apasionante tema para mi tesis doctoral, y he de felicitarte por lo completísimo de tu exposición y las variantes que ofreces a tus afortunados lectores. Yo te ofrezco mi visión del asunto, al menos la que imperaba en la Norteamérica del siglo XVIII, que es el periodo en el que centré mis estudios y en donde la guerra, centrada en incursiones a través de las sendas de los bosques, estaba íntimamente ligada al seguimiento de rastros y huellas. Tal y como comenté en mi blog hace unos años: 

    “El hecho de que cada tribu tuviera un tipo específico de mocasín, a pesar de las similitudes existentes dentro de cada área cultural en que se distribuían las diferentes naciones indias, permitía a los más avezados y expertos rastreadores identificar la identidad y procedencia de quienes habían dejado estampada la huella de su mocasín en el suelo… algo realmente práctico en caso de conflicto, que permitía precisar si se estaba en peligro o, por contra, esos rastros pertenecían a amigos o aliados. Pero también abría una puerta a la picaresca, y así, no eran pocos los que dejaban huellas, o directamente ‘extraviaban’ a propósito un mocasín de otra nación india para generar confusión entre los rastreadores que les seguían la pista. Todo ello propiciado por la famosa ‘Fila India’, ya que las partidas nativas, para esconder el número de guerreros o cazadores que las componían, solían desplazarse en una sola columna que habitualmente cerraba el guerrero con los pies (o los mocasines) más grandes, evitando así que huellas más pequeñas se superpusieran sobre otras más anchas o largas, ofreciendo así una información vital al enemigo”.  http://horapensar.blogspot.com.es/2009/12/que-bueno-es-para-los-pies-cuando.html

    El truco estaba bien claro: ya fuese la partida de cien o de dos guerreros, los perseguidores sólo verían dos huellas pertenecientes al mismo guerrero, que dado el tamaño superior de sus zancos, no hacía necesario ir borrando los diferentes rastros sobre los que se iba pisando. Recuerda mucho a la técnica con la que se anda por los campos de minas: pisando exactamente por donde lo ha hecho el zapador que va abriendo camino… Un abrazo inmenso y gracias por la dedicatoria, que me ha hecho muchísima ilusión… 

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